
¨... a donde jamás se llega, de donde jamás se sale. Al que fui virgen, niño, primero. A tus ojos que recuerdo en los distintos que hoy veo. Al pasado. Al mal plan de transitar por los mismos pasos. A la increíble magia de ansiar la monotonía de un tiempo mejor. A la envidia de lo imperturbable. Al estado de la ignorancia. A la imagen de un lugar como regazo. A la búsqueda de un mar de calmas…¨
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