miércoles, enero 16, 2008

.: R.L:.

Crecí junto a un amigo
por semejanzas que encontraron nuestro padres.
Podriamos no haber congeniado
¿pero a esa edad que tanto se decide?
Pronto nos hicimos jòvenes
y la vida nos partió el camino
a esa edad en donde absorbes
mañas y otros vicios.
El tuvo sus amores,
yo tuve mis fracasos,
él, de seguro, dice lo mismo;
lo sé porque nos reencontramos
luego de varios años
y por esas cosas de la vida
aún eramos niños.
Lo extraño fue encontrarlo
y me refiero a reconocerlo.
Lo bueno fue el sentirme reflejado
incluso llegando por diferentes lados.
Claro! Que somos distintos.
Claro! Que el tiene nombre y apellido;
pero yo no puedo definirme
sin nombrarlo.

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