Si tan orgásmico
me sigue resultando
el oír tus palabras
que en la distancia
me parecen breves
sencillas.
Si tan de golpe
me apelotonas la sangre
y el río que era seco
de mariposas se levanta
deberé no confundirme
tu silueta delgada
torcida, menguada
es oasis a mi intento
de cordura.
Como no derrocharme,
entonces,
cuando basta
incluso, tu desprecio
para montarme
una fiesta
centrípeta.
lunes, abril 30, 2007
.: Efectos secundarios :.
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